Los cinéfilos, seriéfilos, escritores o, en general, personas relacionadas con el mundillo de la creación de historias sabrán en qué consiste el Deus ex machina pero, para los despistados, considero que es interesante comentar este elemento que, por desgracia, es muy frecuente en muchas producciones -sobre todo en el cine palomitero-.

Bueno, al grano. El Deus ex machina es un recurso de guión por el cual un momento importante de la historia se resuelve mediante una serie de acontecimientos que no guardan relación ni coherencia con la trama, sino que aparecen de forma gratuita e injustificada: el personaje que desapareció sin motivo a mitad de la película y regresa al final liderando al grupo de rescate para salvar a los ‘buenos’, el malo ingenioso que tarda toda la película en atrapar al héroe y, cuando lo consigue, se demora injustificadamente en regodearse de su éxito, permitiendo que se lleve a cabo el plan de rescate… De esta forma se consigue un final sorprendente, inesperado pero igualmente aleatorio (se ha resuelto así, pero se podría haber resuelto de otra forma igual de gratuita e inverosímil). Lo razonable es que el final de una historia sea sorprendente, impactante, pero que el espectador no sienta que se lo han inventado sobre la marcha para salir del embrollo insalvable en que se había metido la trama, sino que tenga una relación con el resto de la historia.

deus ex machina

El nombre viene del griego. Significa ‘Dios a través de la máquina‘ y hace referencia a la maquinaria que se usaba en los teatros de la antigüedad para que un personaje apareciese en el escenario como un dios descendiendo de las alturas. En la tradición griega, con la concepción que allí se tenía de los dioses como muy parecidos a los humanos -volubles, irascibles, bromistas, caprichosos…- era habitual que, en numerosos poemas épicos, los dioses sometieran a los héroes a sus antojos, y los dejaran avanzar en la historia sorteando innumerables obstáculos. Cuando la situación ya era insostenible, entonces algún dios aparecía para rescatar a su aventurero predilecto. En bastantes ocasiones la situación era tan extrema que se veía obligado a actuar Zeus, padre de los dioses.

Por lo tanto, se podría considerar que el ‘Deus ex machina’ estaba en cierto modo justificado en la mitología y tradición griegas, puesto que ese era el modo de actuar de sus dioses: caprichosos y antojadizos, inesperados y sorprendentes. Sin embargo, poca tradición griega vamos a ver en los estrenos de Hollywood o en la última novela que causa furor entre los adolescentes, así que tenemos todo el derecho del mundo a esperar desenlaces mínimamente coherentes y que no sean simplemente un final ‘porque sí’ surgido de la necesidad de acabar la historia.

PD: El que quiera ver ejemplos de ‘deus ex machina‘, no tiene más que ver películas como las de Harry Potter o leer libros como Crepúsculo o Luna Nueva ^^

Fuente:

No dejéis de leer el artículo de donde he sacado toda la información, en danieltubau.com. Recomiendo especialmente que veáis los vídeos que ahí se muestran. Sobre todo me parece muy interesante la parte de cómo usar bien un deus ex machina, donde muestra los dos finales incluidos en la película El último, de Murnau.