Como no podía ser de otra manera, en este blog, que debe su nombre a esta partícula, no podemos dejar pasar la oportunidad de comentar el descubrimiento del bosón de Higgs en el LHC. Es una noticia trascendental en el mundo de la física de partículas y de la ciencia en general, y ha llenado portadas de los periódicos y minutos de los telediarios.

No obstante, lo que más me sorprende de este descubrimiento no es que al ciudadano de a pie le de un poco igual y se concentre en otros temas (paro, crisis, España gana la Eurocopa…). No, lo que más me llama la atención es que todavía algunos (muchos) siguen hablando de “la partícula divina” o “la partícula de Dios” ¿WTF? ¿Pero esto qué es?.

A ver, para empezar, el llamar de esta manera al bosón se debe al libro publicado por el ganador del premio Nobel de Física y Química de 1988, Leon M. Lenderman, que publicó un libro sobre el tema que tituó “the goddam particle” (algo así como “la maldita partícula” o “la partícula puñetera”), resaltando lo complicado de investigar esta partícula. Al editor ese título le pareció poco adecuado, y lo recortó a “The God Particle”, lo que en español se tradujo como “la partícula divina”). Así que, por favor, si vamos a dar algún calificativo a este bosón, quedémonos con el original, y no con el recortado y traducido ¿ok?. Más info en este enlace sobre el título de “la partícula divina”.

En cuanto a qué es el bosón de Higgs, ya explicábamos algo del tema en la pestaña de “acerca de” de este blog. Resumiendo mucho, es el elemento que explica algo que observamos de forma cotidiana: la masa de los objetos. Para más aclaración, aquí algunos enlaces que incluyen explicaciones sencillas en vídeos:

 

Qué es el bosón de Higgs en tres minutos.

 

El bosón de Higgs explicado para los lectores de Marca.